En los últimos años, el interés por terapias complementarias como el yoga y la meditación ha crecido significativamente dentro del campo de la salud mental. Uno de los enfoques que ha llamado la atención de investigadores es el Kundalini Yoga, especialmente por su posible impacto en trastornos como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
Un estudio clínico publicado en PubMed —titulado “Kundalini Yoga Meditation versus the Relaxation Response Meditation for Treating Adults with Obsessive-Compulsive Disorder” (Shannahoff-Khalsa et al., 2019)— aporta evidencia interesante sobre este tema.
¿De qué trata el estudio?
Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, uno de los diseños más sólidos en investigación médica. En él participaron adultos diagnosticados con TOC, quienes fueron divididos en dos grupos:
